Continuando con las crónicas de Japón, en este segundo episodio vamos a hablar de la seguridad en el trabajo.
Ya comenté lo extremadamente cuadriculados y minuciosos que son los japoneses en cuanto a hacer las cosas bien. Una buena prueba de ello la detectamos un día en el metro de Tokyo al ver unos trabajadores cambiando unos simples tubos fluorescentes. Había hasta 4 personas, cada una con una función bien definida. Uno realizando el trabajo sucio, otro de apoyo logístico por lo que pueda pasar, otro aguantando la escalera para evitar cualquier caída inesperada y un cuarto cubriendo el perímetro para evitar un acercamiento descuidado de cualquier transeúnte.

Versión Japo del cambio de un tubo fluorescente.
Para sorpresa nuestra al llegar a Atocha a la vuelta de nuestro viaje, nos encontramos con la situación análoga a la española. Creo que en ningún caso como en este una imagen vale más que mil palabras, o mejor dos imágenes para contrastar una y otra. Busque las diferencias.

Versión Española del cambio de un tubo fluorescente.
Por cierto, seguramente los dos obreros que faltan en la versión española con respecto a la versión japonesa, estarían echando una cervecita.
David tiene una apotación del tema de seguridad en el trabajo en su versión marroquí. Tampoco tiene desperdicio.