El estado de la Firma Digital en Europa

04 Feb 2016

Digital Signature in Europe

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A partir de la introducción de la norma europea EU 910/2014, se está produciendo una auténtica revolución dadas las repercusiones que puede llegar a tener el que por primera vez vaya a existir un mercado digital único en toda Europa. Dado el papel protagonista que desempeña la firma electrónica en este marco, hemos querido dedicar este post a la situación actual de la firma digital en Europa.

Como ya adelantábamos anteriormente, nos encontramos en una situación de cambio, a pocos meses de la entrada en vigor de la EU 910/2014, todos estamos expectantes sobre las oportunidades que presenta el Digital Single Market para todos los ciudadanos europeos.

Es importante destacar que uno de los protagonistas de esta reforma serán las Pymes, que como es bien sabido son el motor real de la economía europea.

La Europa de los 28 se basa en un tejido empresarial dominado por las microempresas: 9 de cada 10 empresas, tienen menos de 10 trabajadores (Eurostat, 2015). Es por ello por lo que la UE, ha desarrollado un conjunto de estrategias destinadas a incrementar la competitividad y la promoción de las nuevas tecnologías entre ellas, como se deja ver en las líneas estratégicas marcadas por Europa 2020.

Así, las empresas se han visto dentro de una dinámica en la que la adaptación a las nuevas tecnologías ha sido en parte impuesta por las modificaciones en las interacciones con las entidades públicas o los nuevos requisitos establecidos para la facturación. Poco a poco, el incremento del uso de los medios telemáticos ha hecho que el uso de la firma electrónica sea más corriente en las empresas.

Actualmente las regulaciones relativas a la firma electrónica son diferentes en cada uno de los estados miembros, sin embargo, gracias a la norma UE 910/2014 de la Comisión Europea sobre Identificación Electrónica y Servicios de Confianza para las transacciones electrónicas, a partir del 2016, se unifican, de forma que se contribuye, como se ha comentado anteriormente, a crear un mercado digital único – Digital Single Market-.

La normativa, además regula y promueve la firma electrónica en la nube, mejorando la usabilidad de la misma, de acuerdo a las nuevas necesidades de los ciudadanos, que cada vez más necesitan soluciones que puedan ser utilizadas de manera sencilla desde dispositivos móviles y tablets.

Los servicios de confianza, y entre ellos la firma electrónica, están actualmente en expansión como resultado de la estrategia europea de Horizonte 2020 y los reglamentos de los estados miembros europeos. De hecho es uno de los ejes de la Agenda Digital de la Unión Europea (E-Government Report, 2015)

Grado de confianza en la e-Administración

Para medir el estado de la firma electrónica, uno de los mejores barómetros es el uso y grado de confianza que los ciudadanos tengan en la e-Administración.

Cada vez son más los ciudadanos europeos que utilizan la e-Administración para realizar sus trámites, suponiendo así un mayor uso de certificados digitales. Y es que, según las estadísticas de Eurostat, el 47% de los europeos utilizan la e-Administración.

A pesar de dichas cifras y de que el grado de confianza en el e-Government aumenta por parte de los ciudadanos, es mucho lo que queda por hacer. Solo el 57% de los servicios están disponibles de manera telemática, y solo un 27% de las administraciones cuentan con plataformas y procedimientos telemáticos adaptados a dispositivos móviles.

No obstante, el nivel de satisfacción de los ciudadanos con respecto a los portales oficiales ha crecido. Pese a las barreras antes comentadas, el uso de la firma electrónica se extiende por Europa a buen ritmo. Medidas como la normativa eIDAS entre otras harán que la confianza aumente ya que será mucho más fácil y cómodo para los ciudadanos utilizar un mismo certificado en los 28 países miembros.

Debido a esto, el papel de la firma electrónica es crucial para el correcto desarrollo de la e-Administración. Además, gracias a los programas de financiación que se han desarrollado a partir de las directrices de Europa 2020, las empresas especializadas en TICs pueden seguir avanzando en el desarrollo de proyectos para conseguir los objetivos marcados en Horizon 2020. Esto es solo el comienzo. Hasta pronto. 

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